Cómo meditar
"La oración de Jesús interior y constante es la invocación continua e ininterrumpida del nombre de Jesús con los labios, el corazón, la inteligencia, en el sentimiento de su presencia, en todo lugar y en todo tiempo, aun durante el sueño.
Esta oración se expresa por estas palabras: "Señor Jesucristo, ten piedad de mí". (Relatos de un peregrino ruso)
"Permanece sentado en el silencio y la soledad, inclina la cabeza y cierra los ojos; respira suavemente. Mira por la imaginación en el interior de tu corazón, recoge tu inteligencia, es decir tu pensamiento, de tu cabeza a tu corazón. Di, al ritmo de la respiración: "Señor Jesucristo, ten piedad de mí", en voz baja, o simplemente en espíritu. Esfuérzate en echar fuera todos los demás pensamientos, sé paciente y repite a menudo este ejercicio" (San Simeón, el nuevo teólogo, uno de los libros de la Filocalia)
Tenemos como una sed, un anhelo, que nos conduce a ese encuentro.
Nuestro corazón nos mueve a volver cada vez, allí donde estamos solos con Dios, y no hay nadie más, y donde nos unimos a Él, y con Él a todo.
Nos sentamos a meditar dos veces al día, a la mañana y al atardecer, por veinte minutos o media hora cada vez, y a medida que pasa el tiempo, ya el encuentro se hace continuo, y podemos orar en todo momento y lugar, porque el corazón tiene una oración que es ininterrumpida.
Además nos reunimos una vez por semana en los grupos, donde compartimos nuestras experiencias, nos acompañamos, nos alentamos para seguir en el camino y meditamos juntos.
Todo esto nos conduce a descubrir que nuestra felicidad y paz son algo natural, que Dios nos regala a manos sueltas, y que no depende de las circunstancias en que nos encontremos.
Meditamos porque nuestro corazón fue hecho para estar en Dios, y allí queremos tenerlo.
Se apoya en la exhortación apostólica que dice "Oren sin cesar".
Dicha oración consiste en repetir sin cesar la fórmula: "Señor Jesucristo, Hijo de Dios, te piedad de mí, pecador".
Se trata del grito del ciego de Jericó, y de la oración del publicano del Evangelio.
Algunas palabras de la fórmula pueden cambiar, pero se recomienda una frase breve y fija.
"Que tu oración ignore toda multiplicidad". ¡Cuántas veces los balbuceos simples y monótonos de los niños conmueven a su padre!
Adecuando la oración al ritmo respiratorio, el espíritu se calma, encuentra el reposo, se libera de la agitación, abandona la dispersión, se purifica del desorden de los pensamientos, de las imágenes, de las representaciones, de las ideas. Se interioriza, se unifica, ora con el cuerpo y se encarna. El espíritu y el cuerpo recobran la unidad original.
Invoca a Jesús con un deseo ferviente y en una paciente expectativa."
Si deseas bajar y escuchar la cortina musical de nuestro programa de radio, pulsa en este sitio
Esta oración se expresa por estas palabras: "Señor Jesucristo, ten piedad de mí". (Relatos de un peregrino ruso)
"Permanece sentado en el silencio y la soledad, inclina la cabeza y cierra los ojos; respira suavemente. Mira por la imaginación en el interior de tu corazón, recoge tu inteligencia, es decir tu pensamiento, de tu cabeza a tu corazón. Di, al ritmo de la respiración: "Señor Jesucristo, ten piedad de mí", en voz baja, o simplemente en espíritu. Esfuérzate en echar fuera todos los demás pensamientos, sé paciente y repite a menudo este ejercicio" (San Simeón, el nuevo teólogo, uno de los libros de la Filocalia)
Por qué meditamos
Somos personas que hemos descubierto en este camino de la Oración Pura, (Meditación), la respuesta al llamado que sentimos en nuestro corazón, de buscar a Dios en lo profundo de nosotros mismos, donde él habita.Tenemos como una sed, un anhelo, que nos conduce a ese encuentro.
Nuestro corazón nos mueve a volver cada vez, allí donde estamos solos con Dios, y no hay nadie más, y donde nos unimos a Él, y con Él a todo.
Nos sentamos a meditar dos veces al día, a la mañana y al atardecer, por veinte minutos o media hora cada vez, y a medida que pasa el tiempo, ya el encuentro se hace continuo, y podemos orar en todo momento y lugar, porque el corazón tiene una oración que es ininterrumpida.
Además nos reunimos una vez por semana en los grupos, donde compartimos nuestras experiencias, nos acompañamos, nos alentamos para seguir en el camino y meditamos juntos.
Todo esto nos conduce a descubrir que nuestra felicidad y paz son algo natural, que Dios nos regala a manos sueltas, y que no depende de las circunstancias en que nos encontremos.
Meditamos porque nuestro corazón fue hecho para estar en Dios, y allí queremos tenerlo.
Algunas consideraciones
"La oración de Jesús, u oración del corazón, es una práctica espiritual muy profunda, que se remonta a la Tradición de los Padres del desierto de los primeros siglos, y algunos la vinculan con los mismos Apóstoles.Se apoya en la exhortación apostólica que dice "Oren sin cesar".
Dicha oración consiste en repetir sin cesar la fórmula: "Señor Jesucristo, Hijo de Dios, te piedad de mí, pecador".
Se trata del grito del ciego de Jericó, y de la oración del publicano del Evangelio.
Algunas palabras de la fórmula pueden cambiar, pero se recomienda una frase breve y fija.
"Que tu oración ignore toda multiplicidad". ¡Cuántas veces los balbuceos simples y monótonos de los niños conmueven a su padre!
Adecuando la oración al ritmo respiratorio, el espíritu se calma, encuentra el reposo, se libera de la agitación, abandona la dispersión, se purifica del desorden de los pensamientos, de las imágenes, de las representaciones, de las ideas. Se interioriza, se unifica, ora con el cuerpo y se encarna. El espíritu y el cuerpo recobran la unidad original.
Invoca a Jesús con un deseo ferviente y en una paciente expectativa."
Estás invitado a formar parte de uno de los siguientes grupos parroquiales
- Catedral de San Martín- Lunes 19 hs- P. Roberto Di Francesco
- Santos Lugares-Santuario Nuestra Señora de Lourdes-Miércoles 19 hs
- Villa Ballester-Santuario Eucarístico Diocesano-Miércoles 18:30 hs- P. Claudio Cabrera
- Caseros-Nuestra Señora de La Merced-Viernes 19 hs- P. Carlos José
- Caseros-Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa-Sábado 18:30 hs- P. Juan Ávalos
Agradecimientos
Queremos expresar un agradecimiento especial a los sacerdotes de las Parroquias, que tan generosamente nos abren las puertas y nos dan el espacio para poder reunirnos. Nos sentimos acompañados por ellos, y algunos participan de los grupos. Y por la celebración de las Misas Contemplativas, a las que se suman también el Padre Noel y el Padre Alfredo."Meditación-Oración contemplativa"
Nuestro programa de radio se emite todos los viernes de 17 a 18 hs. en Radio Reina del Cielo, diócesis de San Martín, FM 93.5. Reina del Cielo (Radio Católica)
Obispado de San Martín
FM 93.5 Mhz.
Esta emisora NO es Comercial
Cuenta con autorización del COMFER y fue premida con el Santa Clara de Asís como "Mejor Radio Católica"
La emisora transmite desde la Parroquia Nuestra Señora de La Merced, en Caseros.Si deseas bajar y escuchar la cortina musical de nuestro programa de radio, pulsa en este sitio
Hermano Sol Hermana Luna
Misas Contemplativas
Los terceros domingos de cada mes compartiremos a partir de abril de este año 2009, las Misas Contemplativas, más silenciosas que las habituales, y con meditación después de la Comunión. La Celebración será a las 19 hs, en la Parroquia Nuestra Señora de La Merced, calle La Merced 4624, localidad de Caseros, provincia de Buenos Aires.
Agradecemos al Padre Carlos esta iniciativa, ya que estas Misas contarán con la presencia de la comunidad parroquial, unidos en el silencio de la celebración dominical vespertina.
Agradecemos al Padre Carlos esta iniciativa, ya que estas Misas contarán con la presencia de la comunidad parroquial, unidos en el silencio de la celebración dominical vespertina.
Pensamientos de los Padres del desierto
"La atención es el principio de la contemplación, su base permanente... La atención es la purificación de los pensamientos, el templo del recuerdo de Dios, el tesoro que permite soportar las pruebas. La atención es la auxiliar de la fe, la esperanza y la caridad...Aquel que no acepta las pruebas con alegría no puede decir al Señor: "Tú eres mi refugio y mi asilo" (Sal 3, 4 ). Y si no coloca su refugio en el muy alto, no poseerá el amor en el fondo de su corazón". Nicéforo el Solitario.
"A la caída del sol, siéntate en tu escabel, en una celda tranquila y oscura, reúne tu espíritu apartándolo de su habitual distracción y de su vagabundeo; impúlsalo entonces lentamente hacia tu corazón al mismo tiempo que tu soplo y lígate a la oración: "¡Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí!".
"A tu despertar, da gracias a Dios y, sentado, vuelve a la obra esencial, a la oración pura y sin distracción, la oración del corazón durante una hora. Es el momento en que el espíritu está, a menudo, tranquilo y calmo. Nos ha sido prescrito inmolar las primicias, es decir, elevar directamente nuestro primer pensamiento hacia Jesucristo mediante la oración del corazón..."
"Las palabras "Señor Jesucristo, Hijo de Dios" conducen al espíritu, inmaterialmente, hacia aquél que ellas nombran. Por las palabras "ten piedad de mi", el espíritu vuelve sobre sí mismo, como si no pudiera soportar la idea de no orar por sí mismo. Cuando haya progresado, por la experiencia, en el amor, se dirigirá únicamente hacia el Señor Jesucristo, pues tendrá la certidumbre evidente del perdón de sus pecados."
"Esto explica el que los San Padres no siempre pronuncien la oración completa, sino aquel, una parte; un tercero, otra... según las fuerzas, sin duda, o el estado del que ora."
"La oración del corazón se remonta a los Apóstoles, y este es uno de los elementos esenciales de su justificación...Luego los Padres agregaron y ajustaron las palabras salvadoras "ten piedad", a causa, sobre todo, de aquellos que estaban todavía en la primera edad de la virtud, es decir, los principiantes y los imperfectos...Los avanzados y los perfectos pueden contentarse con la primera fórmula... y, a veces, con la sola invocación del nombre de Jesús, que constituye toda su oración..." Calixto e Ignacio Xantopoulos.
"A la caída del sol, siéntate en tu escabel, en una celda tranquila y oscura, reúne tu espíritu apartándolo de su habitual distracción y de su vagabundeo; impúlsalo entonces lentamente hacia tu corazón al mismo tiempo que tu soplo y lígate a la oración: "¡Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí!".
"A tu despertar, da gracias a Dios y, sentado, vuelve a la obra esencial, a la oración pura y sin distracción, la oración del corazón durante una hora. Es el momento en que el espíritu está, a menudo, tranquilo y calmo. Nos ha sido prescrito inmolar las primicias, es decir, elevar directamente nuestro primer pensamiento hacia Jesucristo mediante la oración del corazón..."
"Las palabras "Señor Jesucristo, Hijo de Dios" conducen al espíritu, inmaterialmente, hacia aquél que ellas nombran. Por las palabras "ten piedad de mi", el espíritu vuelve sobre sí mismo, como si no pudiera soportar la idea de no orar por sí mismo. Cuando haya progresado, por la experiencia, en el amor, se dirigirá únicamente hacia el Señor Jesucristo, pues tendrá la certidumbre evidente del perdón de sus pecados."
"Esto explica el que los San Padres no siempre pronuncien la oración completa, sino aquel, una parte; un tercero, otra... según las fuerzas, sin duda, o el estado del que ora."
"La oración del corazón se remonta a los Apóstoles, y este es uno de los elementos esenciales de su justificación...Luego los Padres agregaron y ajustaron las palabras salvadoras "ten piedad", a causa, sobre todo, de aquellos que estaban todavía en la primera edad de la virtud, es decir, los principiantes y los imperfectos...Los avanzados y los perfectos pueden contentarse con la primera fórmula... y, a veces, con la sola invocación del nombre de Jesús, que constituye toda su oración..." Calixto e Ignacio Xantopoulos.
Nueva orientación
Informamos a todos que nuestros grupos de meditación, no pertenecen ya a la Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana.
Continuamos reuniéndonos y meditando bajo la Tradición Cristiana de la Oración del Nombre de Jesús, con la que comenzaron los Padres del Desierto.
Continuamos reuniéndonos y meditando bajo la Tradición Cristiana de la Oración del Nombre de Jesús, con la que comenzaron los Padres del Desierto.
jueves 2 de julio de 2009
Para tener en cuenta
Informamos a todos que durante el mes de julio suspenderemos las reuniones semanales de los grupos de meditación, debido a la epidemia de gripe en nuestro país y a la emergencia sanitaria nacional que ha sido decretada.
martes 26 de mayo de 2009
Retiro del 25
El día lunes 25 de mayo hemos compartido una jornada de retiro con los integrantes de los grupos parroquiales de meditación que se reúnen en Caseros, San Martín, Villa Ballester.
Meditamos juntos, escuchamos tres charlas grabadas en un CD de un fraile dominico, y los temas de las mismas fueron:
Autoconocimiento
Autovaloración cristiana
Proyecto de vida
Compartimos lo que cada uno tenía en su interior con respecto a esos temas, tomamos juntos el almuerzo y la merienda, y fue una hermosa ocasión de encuentro fraterno y de verdadera comunidad de amor que comparte vida y ora en silencio, unida.
El retiro fue gratuito, como lo es todo en estos grupos.
Las charlas fueron formativas, y de mucha utilidad para la búsqueda del sentido de vida, y la realización de un proyecto personal de acuerdo a ese sentido.
Para los que meditamos, nos ayuda a pensar sobre nuestras prioridades, y a encontrar de acuerdo con ellas los tiempos diarios para nuestra meditación personal.
Una jornada de luz para todos.
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